Los autos ya no usarán más taxímetro sino que tendrán un aparato para calcular el valor antes de iniciar el viaje.
A partir de este miércoles, la parada de taxis para pasajeros en el aeroparque porteño Jorge Newbery tendrá una tarifa prefijada. Esta medida apunta a “mejorar la calidad en la experiencia de viaje” de usuarios y turistas y “terminar con la discrecionalidad”.
Según establece la información oficial, quienes suban al taxi van a contar con la información de lo que vale, de acuerdo al destino. Antes, el costo se medía con el taxímetro en base a tiempo y distancia, lo que será reemplazado por un cálculo entre la distancia en kilómetros a recorrer; la bajada de bandera (10 fichas reloj) y el bulto adicional, equivalente a cinco fichas reloj por cada valija o paquete.
El usuario deberá marcar el destino en una máquina llamada tótem, la que calculará la tarifa e imprimirá dos tickets (uno para el taxista y otro para el pasajero), con el monto a pagar. Finalizado el viaje, el pasajero pagará la tarifa con efectivo o tarjeta, como parte de un plan de modernización que prevé el uso del posnet en los taxis y de al menos una aplicación digital para recibir los pedidos por parte de los usuarios.
Desde el Ministerio de Transporte, sostiene que el objetivo principal de este nuevo método es mejorar la calidad de los viajes que usen el transporte de la Ciudad y de los turistas “para terminar con la discrecionalidad”. “Ya dimos un primer paso con el sistema de control por barreras, que ya funciona en Aeroparque y que muy pronto llegará a Ezeiza”, señaló el ministro Guillermo Dietrich.
Este mecanismo se extenderá en el transcurso del mes al aeropuerto internacional de Ezeiza, donde se desmanteló una mafia que operaba allí a través de un delegado sindical, un empleado aeroportuario y otros siete choferes. En la salida de Buquebús y la terminal de micros de Retiro también funcionará el mismo sistema en las próximas semanas.